En un tiempo no muy lejano … la compañía discográfica X tenía unos A&R que hacían funciones de cazatalentos, y proponían al artista que descubrían grabar una maqueta con el productor de confianza del sello, en ese estilo musical, que a su vez trabajaba con su técnico o ingeniero en el estudio de la compañía o estudio preferido por el técnico o productor y luego se le hacia una pequeña promo en los medios que controlaban para ver cual era la respuesta del público. Si funcionaba la gallina de los huevos de oro, se contrataban músicos de estudio, se producía y grababa el trabajo discográfico, además se ponía en marcha una maquinaria que implicaba a fabricantes de los discos, diseñadores, distribuidores, empresas de marketing, video-productoras, medios de comunicación, tiendas, etc, etc.
Pero llegó la revolución, las nuevas tecnologías, internet, las tiendas on-line, los home estudios y la auto-producción.
Hoy podemos encontrar maravillosos trabajos totalmente auto-producidos y otros bastante nefastos, porque la auto-producción es mucho más serio que tener un ordenador en casa o la de un colega con un programa, una tarjeta decente, un micro que suene medianamente bien y unos cartones de huevo pegados a la pared. Aunque aún así puedas tener unos resultados que hasta hace pocos años era impensable, es mucho más.
Crea tu música, organiza las sesiones de grabación, pre-produce los temas, ten el equipo adecuado, pon a tu servicio y al de tu música los recursos técnicos y creativos que necesites, optimiza la acústica de tu home estudio y la instalación de tu equipo para obtener los mejores resultados, conoce y aprende a utilizar los programas que te ayudaran a conseguir tus objetivos, capta el sonido que quieras, aprende a procesarlo para poder mezclarlo y acaba masterizandolo.
Los aspectos creativos, tanto musicales como los técnicos van de la mano, es un error separarlos, a no ser que cuentes con un técnico o ingeniero, con un estudio de grabación, un productor, un arreglista y unos buenos músicos, pero ten en cuenta que si puedes permitírtelo, quizás debas contar en algún momento de tu producción con alguno de estos elementos o con alguna ayuda, las cosas se suelen ver distinto desde fuera, cuando no estas tan implicado, y una segunda opinión a veces nos puede hacer reflexionar y ver las cosas desde otro ángulo, para que así tu trabajo sea digno del esfuerzo que sin duda le has dedicado.